El Tribunal de Roma condenó a cadena perpetua y tres años de aislamiento a Giandavide De Pau por el brutal triple feminicidio ocurrido el 17 de noviembre de 2022 en el barrio Prati. El juicio se realizó en la sala del búnker de Rebibbia, donde los jueces hallaron al acusado responsable del asesinato de Li Yanrong, Yang Yun Xiu y de la colombiana Marta Castaño Torres, conocida en su comunidad como Yessenia.
Las dos víctimas de nacionalidad china fueron asesinadas en un apartamento de Via Riboty. Cerca de una hora después, De Pau atacó y asesinó a Castaño Torres en un sótano de Via Durazzo. La justicia italiana reconoció todas las agravantes solicitadas por la fiscalía —motivos fútiles, premeditación y, en el caso de la víctima colombiana, crueldad— según informó la prensa local.
El abogado Emilio Malaspina, representante de la familia de Marta Castaño, calificó el fallo como un acto de justicia:
“Al menos en su caso se reconoció el sufrimiento de esta pobre mujer”, declaró, destacando que la investigación permitió descartar cualquier intento de justificar los hechos mediante supuestas alteraciones mentales del agresor.
Por su parte, la abogada Francesca Romana Mítica, representante de las familias de las víctimas chinas, subrayó la crueldad del ataque, revelando que las mujeres recibieron cerca de 80 puñaladas en total. Una recibió 12 heridas y la otra 20, número que no fue mayor gracias a que una de ellas intentó proteger a la otra durante el ataque.
La defensa de De Pau, encabezada por el abogado Alessandro De Federicis, anunció que apelará la sentencia, señalando su inconformidad con la exclusión de la agravante de crueldad en el caso de las víctimas chinas.
¿Quién era Marta Castaño Torres?
Marta, de 65 años, era una mujer trans y trabajadora sexual residente en Roma. Vivía con una mujer venezolana y se había dedicado al trabajo sexual por necesidad económica. Era madre de una joven de 18 años y era reconocida por su comunidad migrante como una mujer trabajadora, amable y respetada.
Su asesinato generó manifestaciones y llamados de atención de organizaciones de derechos humanos, que denunciaron el riesgo permanente al que se enfrenta la población trans, especialmente en contextos vinculados al trabajo sexual.
Impacto y reacciones
El caso reabrió el debate en Italia sobre la protección de mujeres migrantes y población trans, especialmente aquellas en condiciones de vulnerabilidad. Colectivos y ciudadanos recordaron a Marta como una mujer que, como miles de migrantes, dejó Colombia en busca de seguridad y oportunidades.
Aunque la sentencia llega en primera instancia, para las familias representa un paso importante hacia la justicia y el reconocimiento de la gravedad de los hechos.











