Colombia y España fortalecieron su cooperación para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales durante un encuentro bilateral realizado en Cartagena, en el que participaron autoridades de ambos países con el objetivo de intercambiar experiencias y consolidar estrategias conjuntas frente a este fenómeno ilegal.
Durante la reunión, organizada por los ministerios de Cultura de ambos países, la viceministra colombiana de Patrimonios, Memorias y Gobernanza Cultural, Saia María Vergara, destacó la importancia de reforzar el diálogo institucional para mejorar la identificación, evaluación y protección de bienes culturales, así como prevenir su comercialización ilegal, subrayando que este delito no solo implica pérdidas materiales, sino que rompe vínculos históricos y culturales fundamentales para las comunidades.
Las autoridades coincidieron en que el tráfico ilícito de bienes culturales está estrechamente ligado a redes de delincuencia organizada, lo que lo convierte en un problema transnacional que requiere respuestas coordinadas entre países, especialmente en contextos donde estos bienes circulan en mercados internacionales de forma ilegal.
En ese sentido, Colombia expuso los avances logrados en los últimos años, destacando la recuperación de más de 900 bienes arqueológicos desde 2022 a través de procesos de repatriación, gracias al trabajo conjunto de entidades como la Cancillería, la Policía, la Fiscalía y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, además de resaltar su reciente papel como presidente del comité de la UNESCO encargado de promover el retorno de bienes culturales a sus países de origen.
El encuentro también permitió revisar experiencias regionales y fortalecer alianzas estratégicas, con representantes españoles que destacaron la importancia de este tipo de espacios para consolidar la cooperación internacional, el intercambio de conocimiento y el desarrollo de herramientas efectivas para prevenir este delito, en un contexto donde la protección del patrimonio cultural se entiende como una responsabilidad compartida entre países y generaciones











