Barcelona, España – La jueza encargada del caso de Brian Steven Ríos, un migrante colombiano de 28 años que murió el 20 de agosto de 2022 mientras se encontraba detenido en una celda de los Mossos d’Esquadra en Rubí (Barcelona), ha ordenado llevar a juicio al médico que lo atendió horas antes de su fallecimiento. El profesional de la salud será procesado por presunto homicidio imprudente, al considerar que existió negligencia en el manejo del paciente.
Según consta en el auto judicial, Ríos fue detenido en estado de embriaguez por la policía local y trasladado a un centro de salud, donde recibió sedantes. Pese a encontrarse inconsciente, el médico le dio el alta médica en menos de 30 minutos y autorizó su traslado a los calabozos, donde horas más tarde fue hallado sin vida.
El expediente judicial recoge pruebas contundentes: grabaciones de videovigilancia, informes policiales, declaraciones de personal sanitario y el acta de ingreso al calabozo, que demuestran que Brian Ríos no reaccionaba a estímulos físicos ni verbales al momento de su traslado. Según el testimonio de una agente, fue ella quien, a través de las cámaras de seguridad, advirtió que el joven no respiraba ni se movía. Junto a otro agente, intentaron reanimarlo sin éxito. El deceso fue certificado a las 4:50 a.m. por el personal de emergencias.
Un informe pericial incluido en el proceso judicial advierte que los sedantes administrados requerían entre 30 y 90 minutos para surtir efecto y que, por protocolo, debía mantenerse al paciente bajo observación, especialmente en casos de consumo de alcohol. La jueza concluyó que el médico no respetó ese tiempo prudencial ni evaluó adecuadamente la respuesta del paciente antes de darle el alta y continuar con su traslado en custodia policial.
La familia exige también investigar a la policía
Aunque reconocen el avance judicial contra el médico, los familiares de Brian Ríos —representados por el abogado Benet Salellas— han solicitado que también se investigue a los agentes de la policía local involucrados en la detención. Alegan que estos participaron en maniobras de inmovilización mientras el joven recibía medicación, y estuvieron presentes durante todo el procedimiento médico. “Hay partes de la intervención que no se ven en las cámaras. Es fundamental saber qué hicieron dentro de la consulta médica, cómo lo sujetaron, cuánto tiempo estuvo esposado y en qué posición”, señaló el abogado.
Juliana Tapiero, expareja de Ríos, manifestó su dolor e indignación, asegurando que el trato recibido por Brian estuvo marcado por su origen. “Si un español va borracho por la calle, no lo hubieran tratado así. El trato hubiera sido muy diferente. Estoy convencida de que su condición de migrante colombiano influyó en lo que pasó”, declaró al diario El País.
El caso se ha convertido en un símbolo de denuncia para la comunidad migrante en España, que reclama garantías en la atención médica, el trato policial y el debido proceso judicial sin sesgos por origen o nacionalidad.
Ahora, tras la orden de enjuiciamiento, se espera que la Fiscalía y la acusación particular presenten sus escritos de acusación para avanzar hacia la apertura formal del juicio.











