La Comunidad Valenciana se ha consolidado como uno de los principales territorios de regularización migratoria en España, con un total de 48.201 solicitudes de residencia por arraigo. De ese total, los ciudadanos colombianos encabezan la lista, representando cerca del 38 % de los casos, seguidos por personas de Marruecos y Venezuela.
El dato refleja un cambio estructural en la forma en que los migrantes acceden a la residencia legal. Actualmente, el arraigo familiar concentra alrededor del 65 % de las solicitudes, una modalidad que ha ganado protagonismo frente a otras vías tradicionales como el arraigo social, que durante años fue la principal opción.
Este tipo de permiso se concede principalmente a padres de menores nacidos en España o a personas con vínculos directos con ciudadanos comunitarios, lo que facilita el proceso al no exigir largos periodos de permanencia previa. En contraste, el arraigo social requiere al menos tres años de estancia en el país y un contrato laboral, lo que explica su pérdida de peso en los últimos años.
El liderazgo de los colombianos en estas solicitudes no es un hecho aislado. A nivel nacional, también encabezan las autorizaciones de residencia por arraigo, seguidos por marroquíes y peruanos, en un contexto donde esta vía de regularización ha crecido significativamente en España.
Por provincias, la presencia colombiana es aún más marcada en zonas como Castellón, donde llegan a representar más del 40 % de las solicitudes. Este fenómeno evidencia no solo el crecimiento de la comunidad colombiana en la región, sino también su arraigo familiar como principal vía de integración legal.
Fuente: Observatorio Permanente de la Inmigración











