La cooperación en materia de seguridad entre España y Colombia sumó un nuevo capítulo el 10 de febrero de 2026, tras el encuentro celebrado en Madrid entre el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, y el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska.
En la reunión participaron también el director de la Policía Nacional de Colombia, William Rincón, y la agregada policial en España, Olga Patricia Salazar Sánchez. Ambas delegaciones anunciaron el fortalecimiento de las acciones conjuntas contra el crimen organizado transnacional, con especial énfasis en la lucha contra el narcotráfico, la trata de personas y la persecución de los denominados “narcos invisibles”.
Más inteligencia y operaciones coordinadas
Según el Ministerio de Defensa de Colombia, el objetivo central del encuentro fue incrementar el intercambio de inteligencia y la ejecución de operaciones coordinadas para identificar y neutralizar redes criminales que operan bajo apariencia de legalidad en territorio español, presentándose como comerciantes o turistas.
Grande-Marlaska destacó el papel de la Policía Nacional de Colombia en la cooperación con la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía, subrayando que esta relación ha permitido desarticular estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes e incautar importantes cargamentos de droga. Además, anticipó que la colaboración se ampliará mediante programas de entrenamiento, preparación e intercambio de experiencias operativas.
El reto de los “narcos invisibles”
Uno de los ejes de la reunión fue el fenómeno de los llamados “narcos invisibles”: individuos que buscan pasar desapercibidos en España mientras coordinan actividades ilícitas, especialmente relacionadas con el tráfico de drogas.
Ambas partes acordaron acelerar los mecanismos de detección y desarticulación de estas redes, en consonancia con los compromisos multilaterales asumidos ante la Unión Europea y otros socios internacionales.
El ministro colombiano agradeció la disposición española para facilitar una articulación más amplia con otros países del continente. Según expresó, la meta es que la cooperación bilateral sirva como base para una estrategia europea que limite los espacios de operación de las organizaciones criminales transnacionales.
Proyección hacia una cooperación más amplia
La jornada fue calificada por ambos gobiernos como un paso inicial hacia la adopción de mejores prácticas en seguridad urbana y protección ciudadana. Desde el Ejecutivo español se resaltó el peso estratégico de Colombia en las políticas de seguridad de América Latina y su papel como aliado clave para la Unión Europea.
La agenda del ministro Sánchez Suárez continuará en otros países europeos, donde se espera que los avances logrados en Madrid funcionen como modelo para nuevas alianzas en la lucha contra el crimen organizado que impacta tanto a Europa como a América Latina.











